Las cuatro reglas
Cada célula mira solo a sus ocho vecinas. Eso es todo lo que sabe del mundo.
- Soledad. Una célula viva con menos de dos vecinas vivas, muere.
- Supervivencia. Una célula viva con dos o tres vecinas vivas, sigue viva.
- Hacinamiento. Una célula viva con más de tres vecinas vivas, muere.
- Nacimiento. Una casilla vacía con exactamente tres vecinas vivas, se enciende.
No hay nada más escrito en ninguna parte — ni una línea sobre naves, relojes o cañones.
Por qué nos importa
Lo que ves moverse no está programado: ninguna regla menciona naves, relojes ni cañones. Emergen de la interacción, y esa es exactamente la apuesta detrás de los sistemas que construimos en Aspen — definir bien las reglas locales y dejar que el comportamiento útil aparezca solo, en vez de intentar escribirlo caso por caso.
Prueba fábrica en equilibrio: un cañón dispara contra un devorador y la población oscila para siempre sin crecer. Ahora prueba fábrica desbocada — el mismo cañón sin nada que recoja lo que produce. Es la misma máquina; lo único que cambia es si alguien limpia detrás.